Las melaninas en el Ágata

La práctica de la selección de los canarios de color, así como el enjuiciamiento de esta especialidad, no pueden prescindir de un profundo conocimiento del comportamiento de los pigmentos que forman la librea de estas aves, sobre todo algunos conceptos. En particular hace falta tener bien claros los que atañen al traslado de las melaninas y los lipocromos sobre las plumas, los mecanismos químicos que las originan y los principios físicos que permiten la percepción visual de los colores presentes sobre el plumaje.

En este artículo nos centraremos en examinar los aspectos relativos a las melaninas que se manifiestan sobre el canario a Ágata, realizando algunas útiles reflexiones, partiendo del análisis del estándar O.M.J., el que define como excelente al ágata que presente las siguientes características:

“Patas, uñas y pico de color claro. Dorso, flancos y cabeza con estrías negras, finas y cortas que se destacan sobre un fondo de eumelanina diluido de tonalidad gris claro, que exento de bruno (de feomelanina) deja ver el lipocromo de fondo, salvo en los mosaicos, donde el color de la interestría es gris claro. Remeras y timoneras son plumas cuyos bordes serán gris perla, signo de dilución evidente. En la parte superior del pico las melaninas están ligeramente diluidas, en la zona sopraciliar los pigmentos aparecen reducidos a causa de la dilución y muestran el lipocromo de fondo. Los bigotes bien marcados que contrastan con la zona clara de la garganta.”

Hago una primera observación concerniente al término adoptado para definir al ágata junto con el isabela: Diluido. En contraposición tenemos negros y brunos a los que definimos oxidados. Al ágata también se lo denomina negro diluido, término que también se utiliza para diferenciar el orden de aparición de las melaninas sobre el plumaje. De hecho, la definición de los melánicos contenida en el estándar de la OMJ, es la siguiente: “Los diluidos (ágata e isabelas), se caracterizan por una reducción de la tonalidad de las eumelaninas. Esta reducción produce un diseño más fino respecto a los oxidados, por lo que será fino, corto e interrumpido.”

Esta definición contiene según mi parecer, un error conceptual, porque describe un diluido pero usando el término reducción. Dilución y reducción son dos sustantivos que tienen significados diferentes, aunque muy similares. Solo es necesario consultar un diccionario para comprender las diferencias. Por dilución entendemos la acción por la cual las melaninas son menos densas. Por reducción, al contrario, se quiere indicar una menor extension de las melaninas sobre las plumas. En nuestro caso, el ágata, es a la vez diluido y reducido. Es diluido porque las melaninas se presentan menos densa según zonas, manifestando una tonalidad más tenue, mientras que por otro lado, también se reducen, pero manteniendo la misma tonalidad.

En comparación con un negro, el ágata se caracteriza por la reducción del diseño, estrías, bigoteras y marcaciones. En el momento en que este concepto se comprende, es muy fácil valorar la calidad de cualquier ágata. Una escasa dilución tiene como consecuencia inmediata la oxidación de las partes córneas, con la consiguiente aparición de uñas oscuras y/o picos con pigmentos melánicos más o menos acentuados.

El color de fondo asume una tonalidad oscura. Respecto a este último factor, el estandar OMJ se limita a indicar como gris claro la tonalidad de las melaninas que debe caracterizar el color de fondo. En realidad, esta definición hace referencia a los ágatas de fondo blanco y a los de categoría mosaico. Para los ejemplares de fondo amarillo y rojo que denominamos agatas amarillos o ágatas rojos el color de fondo que vemos lo determinan estos pigmentos y serán muy oscuros en caso de escasa dilución pero aparecerán muy luminosos y limpios siempre que la dilución sea la óptima.

“Dilución y reducción son dos sustantivos que tienen significados diferentes, aunque muy similares”

Por esto, el término “color de fondo” merece algunas reflexiones. De manera dogmática siempre se ha afirmado que los pigmentos melánicos se depositan en zonas bien precisas dentro de cada pluma. Dichos puntos son denominados centros de convergencia. Específicamente, las eumelaninas negras y brunas se disponen en el subplumaje, en el raquis y sus adyacencias y constituyen así dispuestas el dibujo eumelánico que junto con la feomelanina bruna que está desplazada hacia la perisferia forman el diseño melánico.

La observación atenta de la librea de los ágatas me ha hecho madurar una concepción diferente a la anteriormente descrita, aprendida en los libros de texto de los que he estudiado y utilizados en los cursos para llegar a ser juez. En negrita, he ido remarcando las tonalidades que caracterizan algunos puntos de la librea de un ágata, en los cuales, según la literatura fundamental debería residir la feomelanina. Pero en la realidad, la perisferia de la pluma de color gris perla es expresión de los mejores ágatas y en la formación de este color no tiene lugar la presencia de feomelanina.

Según mi opinión, el color gris perla en los bordes de la pluma es el resultado de la ausencia total de la feomelanina, de la dilución de la eumelanina negra con niveles de oxidación no muy elevados, de la refracción y de la ausencia total del lipocromo.

Cabeza de un ágata intenso amarillo
Imagen 1 – Particularidades de la cabeza de un buen ágata intenso amarillo. La zona de la frente sobre el pico y sobre el ojo, manifiesta el lipocromo amarillo per efecto de la justa dilución de la melanina

Otro indicativo que podría soportar mi hipótesis, tiene que ver con el color verde del fondo de los ágatas (también de los negros). Partiendo del supuesto que el color amarillo y el bruno de la feomelanina son colores cálidos y que el verde es un color frío, y que la composición del verde como color secundario viene dado por la superposición del amarillo y del azul, teniendo en cuenta que el azul no está presente en el ágata, también en este caso es lógico deducir que el verde del ágata (sin feomelanina), venga dado por la interacción del amarillo del lipocromo con un color frío, producido posiblemente de eumelanina negra, aunque más clara que la que forman las estrías.

Para reforzar este argumento no hay más que observar la diferencia entre la librea de las hembras y los machos ágatas. Es notorio el hecho, de que las hembras en igualdad de condiciones, tienen más feomelanina que los machos y que al contrario, ofrecen una menor oxidación de las melaninas. Observando mi línea de ágatas y las de otros criadores de cierto nivel, he notado que las hembras muestran más lipocromo de fondo que los machos, de hecho nunca he observado una línea de machos que manifiesten la misma expresión de amarillos que las hembras. Debo manifestar entonces que la mayor oxidación de las melaninas de los machos, presente en la zona de interestría, impide al lipocromo amarillo manifestarse con mayor pureza, tal como vemos en las hembras.

De todo lo anteriormente expuesto, se evidencia que la eumelanina juega un papel importante no solo en la composición del diseño, sino también en el color de fondo por cuanto interfiere con el lipocromo, por lo que cuando está presente, es perfectamente visible al ojo humano sobre todo si hay ausencia de lipocromo. Hace falta por lo tanto, seleccionar con mucho cuidado los ejemplares que se destinen como reproductores para obtener descendencia de calidad. Una dilución excesiva trae aparejado una sustancial reducción de las melaninas que compone el diseño, mientras que una escasa dilución determina la existencia de depósitos melánicos en las partes córneas y un color de fondo muy oscuro.

Por otro lado también la reducción de las melaninas tienen su importancia. Una reducción no óptima comporta la manifestación de un diseño ancho y largo, mientras que una excesiva reducción repercute en carencia de diseño en cabeza y flancos.

Comparación de Ágatas
Imagen 2 – Comparación de Ágatas.
Ágata cuya dilución es la óptima (izquierda). Vista dorsal de un ejemplar escasamente diluido (derecha). En la comparación de las cabezas en la zona inferior, el de la izquierda presenta una buena dilución, mientras que el de la derecha está excecivamente oxidado. Esta diversidad está determinada por la eumelanina, que interacciona con el lipocromo amarillo de fondo dando origen al color verde, más claro en el primer caso (menor presencia de gránulos eumelánicos),más oscuro en el segundo ejemplar (mayor concentración de gránulos eumelánicos).
Ágata amarillo intenso
Imagen 3 – Ágata amarillo intenso.
Fotografía: D. Fernando ZAMORA.

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